Un minuto

El proximo martes se editara el nuevo disco de Leon Gieco, "Por favor, perdon y gracias". La ultima placa discografica del musico santafesino cuenta con 12 temas de distintos estilos musicales y que fueron dedicadas a varias personas, entre ellas: las victimas de Cromagñon, a Romina Tejerina, a los alfabetizadores, a The Band, a Juan Cabandie (hijo de desaparecidos), a Tom Waits, al padre Carlos Mugica e incluso a Gieco mismo. Ademas incluye un puñado de artistas invitados, como Andres Ciro de Los Piojos, Gustavo Cordera de Bersuit Vergarabat, el conjunto de cumbia "Los pibes chorros", Gustavo Santaolalla, entre otros. Lo curioso de este material, es que Gieco compuso un tema dedicado al cantante de Callejeros, Patricio Fontanet, quien tambien grabo esta cancion. El tema se llama "Un minuto" y es el primer tema musical compuesto referido a Cromagñon asi como tambien la primera grabacion del lider de callejeros luego de la tragedia.
Un minuto(Letra: León Gieco - Música: León Gieco y Luis Gurevich)
Estaba entusiasmado como rey en los caminos
yo que nunca hasta ahora de mi barrio había salido.
Estaba ejercitando una garganta desprolija,
fue un chiste, fue la vida o una mueca del destino.
Estaba empezando a preguntarme cosas raras
¿qué busca la gente cuando uno solo canta?
Será la necesidad de no sentirse nadie
soy uno más de ellos y menos uno en casa.
La vida dibujó una sonrisa en mi cara
y en un minuto triste la borró como si nada.
Ay de mí, ay de vos,
ay de todos...
Estaba jugando a extender mi único sueño
mi sangre despertaba en el crepúsculo del día.
Estaba debatiendo entre la gloria y tropiezo,
si era buen amante, tormentoso, callejero.
Estaba despidiendo viejas penas en la vida,
estaba descubriendo el valor de la dulzura,
si era apasionado o un tonto de atropellos,
si tenía fundamentos o era pura espuma.
La vida dibujó una sonrisa en mi cara,
y en un minuto triste la borró como si nada.
Ay de mí, ay de vos,
ay de todos...
En un país de heridas, donde nunca se las cierra,
dormimos todos juntos sobre penas nuevas.
La luna va al eclipse y el sol se queda solo,
y al viejo laberinto le cuesta abrir la puerta.
La vida dibujó una sonrisa en mi cara
y en un minuto triste la borró como si nada.
Ay de mí, ay de vos,
ay de todos...







